Se escaparon rallos de luz de su boca en el instante en que sonrió, fue como voltear la mirada directamente al SOL, su piel era del color que toma una taza de café cuando se prepara con leche y no con agua, su pelo tan rizo que se necesitaría un cepillo con cerdas de metal para poder desenredarlo sus ojos azules como un cielo contaminado al medio día y su voz no pude escucharla, pero condujo a las 38 personas con bien hacia su destino.
lunes, agosto 14, 2006
domingo, agosto 13, 2006
Cual daga clavada en mi espalda, tu ausencia me ha hecho una herida profunda;
la ausencia sepulcral de tu ser, ese que hace dos lunas me dijera me voy, me
voy y no se cuando volveré. El clic del segundero marca un compás funesto,
un compás que tiene ritmo de abandono de tristeza y desventura, después
de caminar de la mano por ocho estaciones una luna solo se me hace eterna.
Ya vendrán nuevas veredas por mi camino un camino que abecés es plano
con flores alrededor dando un olor y un paisaje hermoso y otras tantas es
cuesta arriba empedrado el suelo y con matorrales y espinas alrededor, me
soporto en mi botella para levantarme pero es ella que a la vez me tumba, me
tumba asta caer mas abajo talvez será mejor quedarme aquí a terminar con
la botella y descansar…
la ausencia sepulcral de tu ser, ese que hace dos lunas me dijera me voy, me
voy y no se cuando volveré. El clic del segundero marca un compás funesto,
un compás que tiene ritmo de abandono de tristeza y desventura, después
de caminar de la mano por ocho estaciones una luna solo se me hace eterna.
Ya vendrán nuevas veredas por mi camino un camino que abecés es plano
con flores alrededor dando un olor y un paisaje hermoso y otras tantas es
cuesta arriba empedrado el suelo y con matorrales y espinas alrededor, me
soporto en mi botella para levantarme pero es ella que a la vez me tumba, me
tumba asta caer mas abajo talvez será mejor quedarme aquí a terminar con
la botella y descansar…


